Andrés Celis Montt Concejal de Viña del Mar

Hemos pasado una dura prueba. Para muchos la peor desgracia que ha azotado al país. Más allá del fuerte terremoto y destructor tsumani se sumó la considerable extensión de terreno que abarcó y que dejó muerte, miles de damnificados y viviendas destruidas.
Bien sabido es todo lo anterior y más aún es casi un efecto natural producto de la fuerza con que la naturaleza se ensañó. Sin embargo, no contábamos con un elemento tanto o más destructivo que el físico y que fue el terremoto moral que movió los cimientos de los valores y principios de los cuales siempre nos hemos jactado.
Sin quererlo, será una vergüenza que nos acompañará por siempre y que hemos enseñado a todo el mundo. Vimos como hordas de enajenados compatriotas se apoderaban de lo ajeno, incluso atacando a quienes se encontraban física y moralmente destruidos para luego lucrar con un botín que para nada representaba un elemento de supervivencia. Simplemente, se trató de pillaje y que no mediar la intervención de las Fuerzas Armadas y de orden habría sido imposible de controlar.
Habrá que ser muy ingenuo para preguntarse a qué se debió esta explosión de inmoralidad. Más bien, habrá que reconocer que fue consecuencia de una sistemática política de veinte años de gobierno que distorsionaron el significado de "pueblo", insistiendo majaderamente en un mal concepto de derechos, pero dejando de lado sus deberes. El sólo hecho de tratar de poner orden hacía estallar voces destempladas proclamando por la libertad y los derechos del pueblo. Aparejado a este errado proceder se fue sembrando la semilla de inculcar que todo aquel que vestía un uniforme prácticamente, era enemigo y lentamente, gota a gota, se fue regando la desconfianza y la falta de respeto, germinando en un caos que desde hace años tiene sumido al país en el miedo, la inseguridad y bajo el poder de la delincuencia y de un montón de individuos que en nada representan a un pueblo luchador y solidario.
Se perdió el respeto. Los alumnos insultando a sus maestros; bulling; violencia intrafamiliar; los delincuentes riéndose de la justicia y carabineros disminuidos en su accionar, son una muestra de este desorden.
Tarde se han dado cuenta. A escasos días de dejar su mandato las autoridades han reconocido que la situación se les fue de las manos. Potente desafío que dejan al nuevo gobierno, será difícil volver a enderezar a las ovejas descarriadas. Se necesitará mano firme y medidas severas y concretas para erradicar la delincuencia y mucha comprensión y apoyo de todos quienes necesitamos tranquilidad y seguridad para avanzar.
Lamentablemente, la frase de un conocido tango "que veinteaños no es nada" en esta ocasión "si fueron muchos".
Firma: Cani.-
Su artículo es una mezcla de ideas y hechos inconexos, que no tienen el mismo origen ni pueden ser analizados bajo el mismo prisma.
Solo un ejemplo: atribuirle a las autoridades salientes la culpa por el bullying o la falta de respeto a los profesores, me parece demasiado; se le olvida a mi correligionario que él también es autoridad y, por ende, también tiene responsabilidades que asumir; dicho sea de paso que me gustaría verlo más seguido en los medios enfrentando estos temas y no haciendo de polilla cuando se prenden los focos de los programas faranduleros o haciendo noticia por aparecer en una gala con la "modelo" de turno (para llamarla de una forma elegante).
Señor Celis, urge que ordene sus ideas, que practique más la redacción de artículos;existe un orden lógico cuando se escriben columnas de opinión, pero más urgente aún, es que sea justo y veraz.
Firma: Ariel.-
Firma: Bellaluz Lara.-
Lo ocurrido en el terremoto, donde personas de todos los niveles socioeconomicos, cometieron fechorias repudiables, no hace que se deba generalizar y girar la vista hacia atras, responsabilizando de esto lo tristemente ocurrido en epocas ya pasadas. Mas bien, la vista debe estar orientada hacia adelante, en la esperanza sana y sincera de desear que los chilenos tengamos una vida mejor y, por ningun motivo acompañada del profundo pesimismo del señor Celis.
En una entrevista hecha al concejal, este manifesto que la señora alcaldesa, poco menos que lo odiaba, lo que no me parece correcto de su parte.
Firma: Guillermo Carvallo.-
Le invito a leer mis artículos en www.granvalparaiso.cl
Firma: enrique fernández moreno.-
