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Hay que rehacer cartografía

Las cartas que el terremoto se llevó
nstituto Geográfico Militar realiza nuevas mediciones para reponer la Red Geodésica y el SHOA lo hace para reelaborar 23 cartas naúticas, actualizar los mapas de inundación por tsunamis de la zona norte, reelaborar los de todas las áreas afectadas por el desastre y confeccionar una veintena de nuevos planos de esta clase.

 

ROSA ZAMORA

rzamorac@mercduriovalpo

 

¿Cómo se construye un puente cuyos planos son previos al fatídico 27 de febrero si el terremoto pudo haber modifi cado la distancia entre las riberas? ¿Y cómo llega a puerto seguro un tanquero que transporta gas natural si cambió la línea de costa y no se sabe con exactitud cómo quedó el fondo marino?

Esa es la relevancia de una reconstrucción silenciosa pero tan urgente como recuperar casas, industrias y caminos. En lo geográfico apunta a reponer la Red Geodésica Nacional, conformada por 650 puntos de referencia cuyas coordenadas de alta precisión son la base de mapas y planos de uso público y privado, de los cuales al menos 100 fueron desplazados por el megasismo.

Y en lo oceanográfico significa rehacer 23 cartas naúticas entre Valparaíso y Corral, así como todas las cartas de inundación por tsunamis en las áreas afectadas por el desastre; a reactualizar las correspondientes a la zona norte del país y a elaborar una veintena de nuevos planos de esta clase.

Una labor compleja, exhaustiva y cara. Se estima que el costo de reformular la cartografía terrestre será de 25 millones de dólares. Las cartas naúticas y de inundación por tsunamis pueden costar otros 10 millones, sin contar equipamiento ni desplazamiento de buques y embarcaciones equipadas para efectuar las mediciones.

 

 

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Magnitud del desplazamiento de la Placa Sudamericana en el registro del Instituto Geográfico Militar.

MEDIR ES LA CONSIGNA

 

El director del Instituto Geográfico Militar (IGM), coronel Juan Vidal García-Huidobro, señala que hay que volver a medir los puntos de precisión de la Red Geodésica porque la corteza terrestre se desplazó -y se sigue desplazando- en distinta magnitud según el grado de cercanía con el epicentro, e incluso se modificó la dirección normal del movimiento en los aproximadamente 700 kilómetros de territorio afectado por el sismo, entre el norte de Valparaíso y el sur de Valdivia.

La medición contrarreloj se está realizando con 50 equipos GPS (Sistema de Posicionamiento Global) instalados en nuevas estaciones, gracias a la implementación de un Centro de Coordinación Geodésico, en el que el IGM trabaja en conjunto con profesionales de las universidades de Chile, Talca y Concepción, a cuyos esfuerzos de suma el importante apoyo científico internacional de las universidades Tecnológica de California, Hawai, Memphis y Ohio.

El proyecto tiene el sugerente nombre de Fénix, a sus datos se accede a través del sitio web del Instituto, www.igm.cl, y además ha permitido dimensionar la magnitud del desplazamiento de la placa continental durante y después del sismo. Información básica para rehacer la cartografía sobre cuya base tendrán que actualizarse desde los planos reguladores hasta la planimetría.

 

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Coronel Juan Vidal García-Huidobro, director del IGM , indica los puntos de desplazamiento del territorio.

 

CAMBIO DE DIRECCIÓN

Este instrumental reveló entre otras cosas que el movimiento de la placa continental, que hasta antes del 27-F se desplazaba entre 3 y 4 centímetros al año hacia el noreste, cambió totalmente de dirección, hacia el suroeste; y que el mayor movimiento correspondió a Constitución (4,7 metros) y Concepción (3 metros).

Los datos que viene arrojando en los meses siguientes apunta a que el movimiento de la placa no se ha detenido -para Concepción se estima unos 50 centímetros al mes- aunque los especialistas prevén que irá en disminución de aquí a fin de año.

"Estimamos que en un año esta situación debería disminuir y volver a retomar el desplazamiento usual de tres centímetros al año en dirección al noreste", dice el director del IGM. "Mientras tanto tenemos esta red que si bien no permite georreferenciar a nivel mundial, sí posibilita trabajar a nivel local y apoyar proyectos de ingeniería que estaban en desarrollo, los cuales tienen que medir nuevamente sus puntos de apoyo y volver a calcular coordenadas".

El coronel Vidal hacer ver la urgencia de contar con el financiamiento necesario para realizar una nueva cobertura cartográfica "que no sólo facilitará la reconstrucción, sino la seguridad y el desarrollo nacional".

 

DESAFÍO OCEANOGRÁFICO

 

Para el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada el desafio post terremoto y tsunami también es gigantesco porque implica realizar trabajos hidrocartográficos en un área de 5 mil millas naúticas cuadradas, tarea que comenzó en la bahía de Talcahuano al día siguiente del desastre, revela el director del organismo, capitán de navío Patricio Carrasco Hellwig.

"Desplazamos personal que sigue trabajando allá en distintos medios, con el Patrullero de Servicio Hidrográfico (PSH) 77 ‘Corneta Cabrales' y la lancha Hidrográfica ‘Albatros', realizando las mediciones para el mapa del fondo de la bahía con el propósito de asegurar la navegación de todo tipo de buques, no sólo en Talcahuano, sino también san Vicente y toda el área afectada", agrega el oficial.

En una primera etapa se están confeccionando planos provisorios que permiten que las naves y los terminales portuarios puedan operar con rutas de aproximación seguras, pero la cartografía definitiva demorará unos seis años.

"Partimos desde la zona más afectada hacia el sur y hacia el norte. En esta última dirección vamos a terminar en Valparaíso donde también, producto del terremoto, podría haber variaciones de importancia en la batimería".

 

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Capitán de navío Patricio Carrasco Hellwig, director del SHOA, a la cabeza de una tarea gigantesca.

 

SEGURIDAD PRIORITARIA

Rehacer las 23 cartas naúticas significa medir la profundidad nuevamente, para lo cual tiene que desplazarse un buque, una lancha con equipamiento especial y personal capacitado para hacer los levantamientos del fondo marino.

Además, estas referencias deben estar vinculadas a la Red Geodésica Nacional, para lo cual debe realizar un trabajo conjunto con el IGM. "Y requerimos fotografias aéreas o satelitales porque las cartas naúticas, además de profundidad, muestran la costa, que se modificó producto del terremoto, por lo que trabajamos también con el Servicio Aerofotogramétrico de la FACh", explica el director del SHOA.

Tras el sacudón todos los operadores portuarios de la vasta zona afectada están rechequeando las profundidades de sus terminales por razones de seguridad en la navegación y ese es otro frente de trabajo del organismo, que debe autorizar, inspeccionar y certificar estas revisiones, lo que se traduce en un crecimiento exponencial de la demanda por estos servicios.

 

INUNDACIÓN POR TSUNAMIS

 

De las 36 cartas de inundación por tsunamis realizadas por el SHOA desde los años 90, varias ya cumplieron su objetivo: las correspondientes a las zonas donde por desgracia la simulación se hizo realidad.

Pero la tragedia también puso a prueba la exactitud de estas cartas de inundación. De hecho, el tsunami inundó Constitución en las mismas áreas y hasta los mismos puntos que el modelo proyectó.

Como sea, las cartas hay que rehacerlas considerando la radical modificación de algunas de sus variables -profundidad y configuración de la costa entre otras- en los sectores donde hubo terremoto y tsunami.

La primera tarea para este año es actualizar las de la zona norte del país, cuyas ciudades han registrado grandes transformaciones en el último tiempo. La segunda es rehacer aquellas de las zonas afectadas. Y simultáneamente continuar la elaboración de nuevos planos de este tipo -en principio una veintena-, para cuya modelación el SHOA va a solicitar apoyo de la comunidad científica.

Es parte de una reconstrucción silenciosa y poco visible cuyos componentes sin embargo condicionan la vida cotidiana de todos nosotros.

 

 

LLAMADO A MUNICIPIOS

El SHOA ha recibido solicitudes para reactualizar las cartas de inundación por tsunamis especialmente de las regiones del Norte Grande y se abocará a realizar esta tarea de modo preferencial este año. "Para eso necesitamos que las municipalidades nos envíen la topografia del plano urbano de las respectivas ciudades, donde éste puede haber cambiado. Una vez que contemos con esos antecedentes podremos hacer una nueva simulación", señala el comandante Patricio Carrasco, sin desmedro de lo cual la información también es necesaria para la elaboración de nuevas cartas.

 

  

 

DESPLAZAMIENTOS AL SUROESTE

Llafenco 12 cms

Lonquimay 32 cms

Laja 72 cms

Concepción 3,0 mts.

Constitución 4,7 mts

Talca 1,50 mts

Rancagua 1,15 mts

Santiago (Peñalolén) 43 cms

Valparaíso 26 cms

Los Andes 15 cms

 

 

 

Fuente:

IGM

 

 

 

 

 

 

   

24/05/2010 - 13:22:30
vegaprice@hotmail.com
Lo que ha ocurrido era imprevisible, al igual que lo que pudiera eventualmente ocurrir. No existen instrumentos capaces de anticipar los fenómenos geológicos, a pesar de conocer su mecánica. Lo útil y práctico es ser muy pragmático al respecto y ser claros, al crear una política de Estado, incluso más allá, que alcance una Subjetividad Jurídica de la humanidad, conocida como Derechos de Tercera Generación, y, si es posible, de Cuarta Generación, lo importante es sacarla del ámbito de lo coloquial.
Firma: Guillermo Vega.-
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