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A 7 años de la declaratoria

Los claroscuros del patrimonio en Valparaíso
Una aventura que ha traído muchos sinsabores y que tiene a los expertos de cabeza tras la fórmula para no seguir viviendo inexplicables episodios como el cierre inminente de los ascensores.

FERNANDA GARCÍA.

mfgarcia@mercuriovalpo.cl

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El estado de los ascensores es el aspecto más complejo por el que atraviesa Valparaíso.

Ascensores Larraín y Cordillera al borde de su clausura definitiva; la inminente demolición de la cabina de movilización de la Estación Puerto; el incomprensible abandono de la tornamesa del sector Yolanda; el desmantelamiento del sector ferroviario del que pocos vestigios quedan; emblemáticos edificios reducidos a sitio eriazo como el que alguna vez estuvo en Brasil con Edwards adquirido por la Universidad de Valparaíso. Estos son algunos de los episodios que periódicamente tiñen de negro la crónica urbana de una ciudad que se precia de estar en la lista mundial de sitios patrimonio de la humanidad.

Hoy, en medio de la celebración del Día del Patrimonio, penan más que nunca estos íconos y lugares desprotegidos que dan cuenta de lo difícil que le ha sido a Valparaíso conciliar esa condición, supuestamente privilegiada, con la necesidad imperiosa de superar profundas precariedades como lo es una cesantía de carácter estructural, un municipio con sus arcas prácticamente quebradas y una cuestionada identidad que no ha sabido encontrar el justo equilibrio entre la función portuaria y una ambiciosa apuesta instalada en lo que se llama turismo de intereses especiales.

GÉNESIS DEL PROBLEMA

Así, la ansiada categoría otorgada por la UNESCO se ha transformado en los últimos 7 años más en un escollo que en un atributo. Es ahí, justamente en la misma declaratoria donde el Secretario Ejecutivo Regional y Coordinador Regional Obras Bicentenario, Camilo Vargas, deposita la génesis del problema. “El tema del patrimonio en Valparaíso se instaló de forma accidentada, entonces los problemas surgen de la declaratoria misma”. Desde su perspectiva, el expediente partió mal. Vargas no concibe que hayan quedado fuera el cerro Santo Domingo, el molo de abrigo y las instalaciones del borde costero, entre otros. “No se inscribió todo por miedo, bajo la mirada de que ésta se iba a convertir en una ciudad museo y que no se podía modernizar; temor infundado que nos ha llevado a este supuesto conflicto falso”. Pero es enfático en que no se debe permitir que se construyan más edificios de altura, como se ha hecho a consecuencia de esta ambigüedad. “Es un atentado contra la calidad de Valparaíso expresada en el concepto de anfiteatro natural. Tenemos el edificio más alto instalado en la avenida Errázuriz”.

LA INSTITUCIONALIDAD

Camilo Vargas se detiene también en la institucionalidad vigente y subraya la falta de facultades regionales por parte del Consejo de Monumentos. “Cualquier permiso de obra que se requiere en Valparaíso tiene que se aprobado por una institución radicada en Santiago y eso es absurdo. Además, tampoco tiene presupuesto ni facultades para expropiar bienes en peligro, como tampoco otras instituciones”.

Su mirada apunta a que la configuración actual del Estado para enfrentar el tema patrimonial ha sido compleja por la insuficiencia de estructuras institucionales y legales; al igual que ocurre con el eterno centralismo. Ejemplifica con intervenciones que se definen en la capital donde no hay participación de los vecinos ni de las autoridades locales, donde no se ha logrado un amplio consenso pero sí les ha destinado altos presupuestos, como es el caso de Caleta Portales.

Opina que si se hubiese optado por estrategias más modestas, menos ambiciosas, habría hoy muchas más obras ejecutadas. “En el Mercado Cardonal en vez de ese megaproyecto de un terminal agrícola era mejor proponer más limpieza, mejores servicios y organización. Se pierde tiempo inventado estas intervenciones que buscan reactivar demasiado y dejan de lado un proyecto modesto o humilde pero que seguro habría sido más práctico y rápido”. Encuentra imperdonable el comportamiento de las autoridades (administración Cornejo) que nunca llegaron a acuerdo con la Fundación Luksic para recuperar el Palacio Baburizza. “Era el único proyecto en condiciones de ser ejecutado y por razones que nadie entiende se descartó. Además se perdió una fundación como aliada de Valparaíso”.

 

 

 

MIRADA EQUIVOCADA

Tras esta mirada de Camilo Vargas se ajusta la gestión de Carlos Parr, director del Programa de Recuperación y Desarrollo Urbano de Valparaíso -PRDUV- quien aclara que éste no es un programa vinculado exclusivamente al Patrimonio. La aclaración surge de los cuestionamientos en cuanto a que la administración de las platas BID de las que es responsable se han quedado en pavimentación, aceras, luminarias, y poco se ha visto en intervenciones de carácter patrimonial pese a que van cerca de 20 mil millones de pesos invertidos, prácticamente la mitad del préstamo bancario. “A todas las intervenciones, por lo que estamos en Valparaíso, tratamos de darle un sesgo patrimonial. Cuando reparamos aceras no lo hacemos con cualquier baldosa, tiene que ser consensuada con los vecinos, pero la gente no tiene claridad respecto de este atributo del programa”.

Su planteamiento coincide con el énfasis de Vargas en cuanto a que las políticas públicas deben apuntar a la población. “Si se hubiese optado desde el comienzo a experiencias participativas con las juntas de vecinos no se habría pasado por los conflictos que ha habido con esas mega intervenciones centralistas”, dice Vargas.

GRANDES EXPECTATIVAS

Por eso Carlos Parr defiende que está en la línea correcta y que es capaz de mostrar obras potentes que tienen que ver con calles. “Pero también -acota- hay otros aportes; por ejemplo el Palacio Baburizza lo vamos a reparar, pero también vamos a cambiar la cara de la calle Condell, todos lo van a ver. Hemos cambiado 16 mil luminarias es decir el 75% de todo Valparaíso”.

El PRDUV ha desarrollado un marco conceptual en el que la intervención en una urbe patrimonial tiene que ver con una línea base de calidad de vida de los ciudadanos lo que contempla temas tan álgidos como la basura, los perros vagos y la delincuencia. “Hemos comprado cámaras de vigilancia, tenemos un programa de 1700 millones de pesos en la limpieza de microbasurales, estamos esterilizando. Para qué recuperar edificios patrimoniales si no se puede caminar alrededor de ellos”.

Una vez concluido ese proceso, se van a intervenir ciertos edificios patrimoniales. Entre ellos el Mercado Puerto y los 5 ascensores municipales. “Hay muchas cosas que se han hecho y quizás han sido poco visibles” enfatiza Parr que admite que si él hubiese llegado al inicio de este programa habría hecho las cosas de manera distinta. “Se generaron expectativas enormes. 73 millones dólares para una ciudad como esta no es mucho dinero, 40 mil millones de pesos. Hemos ejecutado la mitad de nuestros recursos y no se ve porque no es mucho”.

Su idea habría sido plantear desde el principio un pacto social, esto en respuesta a lo ingrato que algunas veces resultan los esfuerzos. La desazón no es menor atendiendo a que a través del PRDUV se compraron 800 basureros y se ha quemado un 25%, lo que Carlos Parr atribuye a la falta de un proceso de socialización de cada una de las intervenciones.

ÓRGANOS ATOMIZADOS

El análisis de Atilio Caorsi, coordinador regional del Consejo de Monumentos Nacionales, es coincidente con las observaciones de Carlos Parr en cuanto una falta de experiencia que ha complejizado el tema patrimonial. “Los órganos están atomizados, hace rato que estamos esperando una modificación a la ley de monumentos con reales estímulos; entonces, sí, claramente hay una sensación de inmovilidad” sentencia. Centra su preocupación en ciertas problemáticas tributarias de falta de incentivos. “Es grave que no haya ni siquiera los mismos beneficios de los DFL2; no hay equidad frente a la ley en el aspecto tributario”.

Igual reclama por la cantidad de proyectos que han sido aprobados por el Consejo de Monumentos y que no se han realizado. Según sus cálculos, son 35% de ejecución en el ámbito privado y un 7% en el público. “Tampoco funciona el subsidio de renovación patrimonial porque está orientado a financiar la compra venta de 2500 UF y toda la oferta es superior a 3000. Lo que realmente se necesita es estimular la recuperación y la conservación”.

EL FATIDICO INFORME

 

“Hay que quitarle el tono de amenaza”, pide José de Nordenflycht ante el informe que debe presentarse el 2011 a la UNESCO y que ha servido para especulaciones varias entre ellas que Valparaíso podría ser sacado de la lista de sitios protegidos. “Son informes periódicos, es una acción burócrata regular de la Convención de Patrimonio Mundial que después de 8 años, pide un primer informe. En el texto de inscripción de Valparaíso hay varias recomendaciones tales como el Plan Director y otras cosas respecto de la sustentabilidad del bien. Entonces el Consejo de Monumentos Nacionales ya está elaborando ese informe que es una ficha que hay que aprender a llenar, tal como el formulario de los impuestos”, aclara José que sabe que por ser este el primer informe genera tanta expectativa.
Advierte que el peligro puede estar en las descoordinaciones y disociaciones que atentan contra la eficiencia de los resultados. “Me da la impresión de que el municipio no está invitado a elaborar esta ficha más que a entregar la información al gobierno central,  entonces se genera este efecto terrorífico. Pero no es otra cosa que una lista de chequeo”, subraya.

 

MENOS ROMANTICISMO

En un día como hoy, José de Nordenflycht, presidente de Icomos, Chile, destaca el valor incremental que ha venido teniendo la inversión sobre el patrimonio en Valparaíso, a sabiendas de que, claramente, hay que fortalecerla. “Seguir pensando en el patrimonio del modo nostálgico, romántico y especulativo por las nubes a estas alturas no le sirve a nadie. Ahora el punto es qué tipo de modelo de negocio queremos hacer con el patrimonio”.

Destaca también que en el actual estado político -tanto a nivel del cambio de gobierno nacional y local hace más de un año-, ha habido una cierta continuidad de base respecto del reconocimiento de que uno de los temas importantes en Valparaíso es el patrimonio. “Es importante para los compromisos que el Estado de Chile tiene respecto de la Convención de Patrimonio Mundial que es básicamente la lectura que Icomos hace”.

Por eso enfatiza que la coyuntura de los ascensores es una responsabilidad nacional, a nivel de estado, independiente de que a nivel de los actores locales haya más o menos entusiasmo por las razones que sea.

Lo más negativo, según observa José, es que todavía no hemos conseguido una institucionalidad patrimonial nacional y cuestiona el que haya dejado de funcionar la ventanilla única. “El marco que da la ley no es fácil ni sencillo. La ley de monumentos te congela la propiedad y si además los trámites y la operatoria te la entorpecen porque te mandan para todos lados, eso desanima a cualquiera y hace que estos proyectos sean lentos y haya una sensación ciudad de que no se están haciendo las cosas”.

Es crítico también en cuanto a que el Plan Director esté recién entrando a una segunda fase al 2010, en virtud de que la ciudad se inscribe en la lista el año 2003.

Su máxima objeción se centra en la descoordinación y falta de acción en especial en lugares de Valparaíso que son absolutamente excepcionales. “Un indicador es el tema de los ascensores. No es posible que estén en esta trampa. Este equívoco por ejemplo de que no sean considerados medios de transporte es absurdo porque no son piezas arqueológicas; son parte de esto que tanto se defiende que es lo intangible y de las costumbres y la vida porteña”. Hace una crítica generalizada en la que incluye al mismo Icomos por no haber sido capaces, todas las instituciones, de haber llegado a un acuerdo. “En este momento urge el tema de los ascensores. Si ese sistema colapsa y paran todos, claramente de desnaturaliza esta razón por cual Valparaíso se inscribió en la lista de patrimonio mundial”, sentencia.

 

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La recuperación del emblemático Mercado Puerto es otro de los inmensos dasafíos.

SUGERENCIAS

Entre las sugerencias, Camilo Vargas propone replantear el crédito BID y redireccionar la inversión en proyectos más modestos, pero que sirven más a la gente.

Carlos Parr sugiere la creación de una fundación o la intervención fuerte de parte del Estado “porque al municipio de un día para otro se le exigió capacidades para administrar una ciudad patrimonial. Por eso se está gestionando la Ley Valparaíso” y pide apurar ese proceso.

Atilio Caorsi apela al liderazgo de una institución. “Ya sea de derecho público o privado o mixta, un equipo potente a través del Gobierno Regional; se necesita alguien que ordene. El municipio no tiene competencia es ciertas áreas, justamente en el ámbito privado, no puede regular más allá de lo que dice el plan regulador. Además es plenamente carente de recursos”, argumenta.

Bien vale destacar la singular opinión de uno de estos actores que ante todo defiende esta mirada crítica “porque cuando no se tienen recursos como en el caso de Valparaíso esta es la mejor forma de avanzar”. Así sea.

DÍA DEL PATRIMONIO

 

¿Hay algo qué celebrar hoy ?

-Camilo Vargas:
“Obviamente no es una celebración en la que está todo limpio, hecho y las obras terminadas; pero sí es la ocasión de plantearse el desafío de rescatar y recuperar los ascensores,  más de los 14 o 15 de los que hablan siempre. Creemos que se pueden recuperar hasta 20. Es una gran tarea que es lo que corresponde a nuestra realidad. Por tanto no tengo problemas para celebrar hoy”.

-Atilio Caorsi: “Vamos a celebrar con más austeridad. En los Andes en la maestranza de EFE, hicimos una premiación para quienes se han dedicado al tema del patrimonio ferroviario y vamos aprovechar la celebración de los 100 años del tren trasandino que se cumplen este año”.

-José de Nordenflycht: “Una celebración siempre es algo positivo porque permite que la ciudadanía en general ponga en el horizonte un tema. Si el motivo para celebrar supone una alegría eso ya es otro tema. Como todas las celebraciones, esta tiene un lado positivo y uno negativo”.

 

06/06/2010 - 17:34:41
artsconcha7@hotmail.com
¡¡Esta ciudad es hermosa !!Pero las autoridades no han estado a la altura,cuando se declaro ciudad patrimonial, es en ese momento que las autoridades,intelectuales,empresarios y comunidad debieron unirse y participar en hermosear,educar,aportar ideas para sacar adelante este mostruo dormido que podria terminar con ¡toda la cesantia que hoy existe!! ¡¡Falta un gran lider o varios grandes lideres!! Estan las universidades dispuestas a trabajar en un gran proyecto si las llaman?? Y los perros debiera legislarse de una vez por todas sobre la tenencia responsable de las personas, es una ¡¡verguenza diaria!! verlos en precarias condiciones paesarse por la ciudad, ¿que pensaran los turistas extranjeros de nosotros los chilenos?
Firma: Fernando.-
06/06/2010 - 09:57:16
moniquita100@hotmail.com
QUE PENA CON NUESTRO PUERTO MUY ABANDONADO POR LAS AUTORIDADES MUNICIPALES EN DARLE MAS INTERES YA QUE SOMOS PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD Y TODO VA PARA SANTIAGO. CREO QUE NO ES POSIBLE YA QUE PARA SOBRE TODO NUESTRO TRURISMO INTERNACIONAL ES MUY MAL VISTO.ESPERO QUE LA MUNICIPALIDAD Y ORGANISMOS EMPECEMOS UNA CAMPANA PARA HERMOSEAR NUESTRO PUERTO QUERIDO.GRACIAS.
Firma: MONICA.-
Firma: MONICA.-
Firma: MONICA.-
01/06/2010 - 09:07:53
osvarba@yahoo.com.ar
Un amigo que estuvo de vacaciones en España me comentaba acerca del patrimonio cultural y que en su estadía encontró sólo una colilla de cigarrillo en la calle y que no había perros sueltos y caminaban sin evitar fecas caninas. En Valparaíso tenemos "perros sagrados" como patrimonio cultural y microbasurales que adornan nuestros funiculares. Falta un aviso que prohiba a personas de la tercera edad visitar los paseos Yugoslavo, Gervasoni y Atkinson porque no existe un lugar donde solucionar su incontinencia urinaria. Los Mercados Cardonal y Puerto tienen a sus comerciantes vendiendo en los pasillos para que el eventual comprador se las ingenie para esquivar sacos, cajones y vendedores que ensordecen con sus gritos del "qué va a llevar", aparte de ser campo de acción de lanzas y traficantes diversos y algunos dueños de pilastras arriendan espacio exterior a ambulantes. Tenemos una enorme bandera de cultura huachaca que falta EDUCAR desde el jardin infantil.
Firma: oscar vargas.-

Fi
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