Ascanio Cavallo analista y periodista
| “En política nadie está muerto hasta que no está enterrado. Pero lo veo difícil (una nueva candidatura presidencial de Lavín) , el propio gobierno y la Alianza en este intento de sepultar a la Concertación han puesto tanto énfasis en la renovación, que veo difícil que repitan cartas para la siguiente elección”. |
FERNANDA GARCÍA
mfgarcia@mercuriovalpo.cl
La política no le interesa. Su verdadera pasión es el cine; no obstante, Ascanio Cavallo se maneja en ambas lides con certera agudeza. Y aunque califica la primera como “una broma”, se ha convertido en uno de los analistas con mayor credibilidad por su especial sensibilidad y ojo clínico para desmenuzar el acontecer nacional desde las más variadas aristas y sin reservas.
No es extraño, entonces leer sus columnas de domingo en el Mercurio en el que descifra magistralmente por qué “Alicia en el país de las maravillas” es la menos fantasiosa de las realizaciones de Tim Burton; mientras que, el mismo día en otro diario capitalino, su pluma se aboca a las peripecias de la flamante gestión de Sebastián Piñera de la que lanza una lectura bastante provocativa. “Ya sabemos lo que va a ser esto, un gobierno sobreexpuesto, totalmente hiperactivo, con ministros permanentemente estresados, probablemente de corta duración todos y…pucha…si no tiene terremoto, se va a inventar uno”, sentencia.
NI FRIEDMAN NI GUZMÁN
-¿Cuál es la derecha de Piñera porque se ha dicho que no es la de Milton Friedman, mucho menos la de Jaime Guzmán?
“Desde el punto de vista de la economía creo que es un heterodoxo en el sentido de que no viene de las escuelas neoliberales, viene de Harvard, que es más una escuela de economía política que de pura economía. En ese sentido él no va a ser el segundo padre de los Chicago Boy’s, va a ser el primer padre de los Piñera Boy’s”.
-¿Y desde el punto de vista político?
“Tampoco es clásico porque efectivamente él procede de una familia demócrata cristiana con un arraigo antiguo en la DC, de líderes históricos pero donde también hubo un hijo que fue ministro de Pinochet y él fue anti pinochetista. Creo que él más bien responde a un modelo también en lo político heterodoxo. Diría que Piñera representa (un poco) la post modernidad, el post siglo XX desde el punto de vista simbólico porque desde el punto de vista personal no. Por ahí lo veo”.
-¿Qué podemos esperar de este gobierno. Hacia dónde va?
“En la Concertación están sufriendo el efecto de una derrota, es lógico que esté desordenada; entonces a los que desconcertó más fue a los propios partidos que apoyaron a Piñera porque posiblemente esperaban otra cosa. Ahora, nadie que lo conozca en lo personal podría esperar algo distinto. Él es acelerado, hiperkinético, hiperactivo, sobreexpuesto, hiper ventilado, lo ha sido siempre, no veo por qué iba a cambiar en el Gobierno. Es también un hombre sumamente exigente, extremo en la consecución de metas. La mejor expresión de eso es que pasó a ser uno de los hombres más ricos de Chile sin venir de una familia adinerada. Así que, ya sabemos lo que va a ser esto, un gobierno sobreexpuesto, totalmente hiperactivo, con ministros permanentemente estresados, probablemente de corta duración todos y… pucha… que si no tiene terremoto se va a inventar uno”.
LA UDI OPOSICIÓN
-¿Es equivocada la mirada respecto a que la principal oposición de Piñera ha sido la UDI?
“Es que ocurrieron dos cosas. Aparentemente había un compromiso de cómo conformar el gabinete que Piñera no respetó. Eso genera adversidades en la UDI, pero también en RN, es cosa de preguntarle a Allamand. Después la UDI entró en un problema de principios, porque, qué gobierno de derecha en la historia de la humanidad ha empezado con un alza de impuestos, entonces a la UDI que estas cosas simbólicas le importan más que a RN, que es más pragmática, le produjo un impacto fuerte y la hizo aparecer en una posición contraria, pero eso cambió con el discurso del 21 de mayo, que parece quedaron contentos”.
-¿Será porque Piñera ni mencionó el tema valórico…Quizás una estrategia para dejarlos contentos y acallar sus críticas?
“Es que ese nunca ha sido tema central en el mundo de la Alianza. Al revés, creo que en la campaña lo metieron a la fuerza; fue una buena idea desde el punto de vista que no lo separó de una buena parte del electorado”.
-Pero la UDI se desangra con esto de legislar las uniones civiles.
“Pero no toda. Hay gente de la UDI que convive con familiares gay y que vería bien venir esta estabilidad o por lo menos no lo vería como algo criminal. También es cierto que hay sectores de la UDI que piden el siglo XIX desde otro punto de vista, familias de 20 hijos, matrimonios eternos… Pero eso no es lo central en el programa de gobierno y creo que era inicuo pretender que el Presidente lo planteara en el primer mensaje”.
-¿Qué piensa de la sinceridad de Longuiera que levantó muchas suspicacias en torno al tema de las lealtades?
“Él está en el mismo paquete de Allamand. Son los que iban a ser ministros y no fueron”.
-¿Están respirando por la herida…?
“No porque son políticos a los que uno no les puede atribuir intereses tan pequeños y mezquinos. Ellos tienen una crítica política más profunda, más fuerte, respecto a que los partidos fueron marginados, y según ellos, fueron decisivos para la elección. Ven que a largo plazo y en el Parlamento sin los partidos no se puede hacer nada”.
-¿Hasta cuándo se puede sostener Piñera sin tener en cuenta a los partidos?
“No sé si se pueda sostener, pero creo que él va a apostar a eso hasta donde llegue. Su apuesta esencial es que, cuando haya resultados, se va acabar el llanto”.
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LOS DESPIDOS
-¿Cómo justifica Piñera los despidos que se están produciendo y que la gente alega, se contraponen a su bullado gobierno de unidad nacional? “Es delicado. No son los despidos en sí, si no que se percibe el hecho de que el gobierno es una especie de coto de caza en que tú pones tus funcionarios y yo pongo los míos. Eso es perjudicial para la profesionalidad del aparato del Estado; también es cierto que la inamovilidad de los funcionarios del Estado es algo que no lo vivimos la mayoría de los chilenos. Pero también ver gallos que son de la Concertación, militantes, que llevan 20 años en el gobierno, bueno tampoco pueden pretender que toda la vida sea igual. Tiene que haber un equilibrio. En el caso del Ministerio de Educación me parece preocupante porque ahí se requiere conocimiento y no puramente técnico, también experiencia”. |
FACTOR LAVÍN
-¿Cuál es su lectura respecto al rol de Joaquín Lavín como ministro de Educación, nombramiento que se ha visto con suspicacia?
“Si yo quisiera matar a alguien en política lo nombro ministro de Educación. Le dejó lo más difícil. Pero tampoco este gobierno tenía en su campaña electoral el centro puesto en la educación; más bien tenía un centro negativo en lo mala que está la educación. No es lo que uno llamaría un proyecto como el de este movimiento 20-20”.
-¿Hubo malas intenciones?
“A ver, Lavín es un político lo suficientemente astuto como para convertir lo que podría ser una desgracia en una oportunidad”.
-¿Oportunidad para (re) convertirse en futuro candidato presidencial o ya no tiene opción?
“En política nadie está muerto hasta que no está enterrado. Pero lo veo difícil, el propio gobierno y la Alianza en este intento de sepultar a la Concertación han puesto tanto énfasis en la renovación, que veo difícil que repitan cartas para la siguiente elección”.
EL DESAFÍO DE LA CONCERTACIÓN
-A propósito, usted dice que la Concertación, nació para gobernar. ¿Qué tiene que hacer para recuperar ese privilegio?
“La Concertación no tiene un problema de renovación...puede haber un componente si tú quieres pero no es lo central. Tampoco es de estructura porque los partidos están sólidos. Lo que tiene es un problema de administración que se fue haciendo cada vez más difícil. Que a los ministros se les pagara un sobre con billetitos al margen de su sueldo era tolerado en los ’90 pero en el 2000 ya no. A Lagos le costó casi un juicio. La sociedad evolucionó y la Concertación se quedó atrás; además, en el ‘98 se le empezó a presentar este dilema de si hacer un gobierno en el que continuamente tenía que negociar sus proyectos en el Parlamento con la derecha lo que la convertía en más derechista o de lo contrario, más izquierdista. Ahí nació la famosa polémica entre flagelantes y complacientes”.
-¿Eso la hace perder la elección?
“Exactamente, porque de esa discusión nacen Marco Enríquez, Alejandro Navarro, Jorge Arrate; que creen que hay que ser críticos con lo que ellos mismos hicieron”.
-A propósito, ¿qué va a pasar con MEO?
“Es temprano para saberlo. Da la impresión, así al vuelo, que fue un epifenómeno que se murió ahí. No lo digo porque no le tenga simpatía si no por su propia conducta. Lo que él hizo en el periodo de la segunda vuelta, si no fue mortal, está cerca de haberlo sido. Un líder nunca le dice a su gente: hagan lo que quieran”.
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| “La Concertación tiene hoy el orden en el Parlamento que nunca tuvo en los últimos 20 años y tiene al mago de los negociadores a cargo que es el “chico” Zaldívar, capaz de sacar un conejo de un sombrero”, asegura Ascanio Cavallo. |
ENCRUCIJADA DC
-¿Fue una estrategia de Piñera el que se haya “apropiado” de las propuestas de la Concertación en el discurso del 21 de mayo. O no tenía otra salida?
“No tenía otra salida. El fue todo lo inteligente que siempre es para darse cuenta de eso. Otro podría no haberse dado cuenta, pero no tenía otra alternativa”.
-Siempre habló de un gobierno a 8 años. ¿Qué lectura hace?
“Seguro aspira a un segundo gobierno de la Alianza. Pero mi sospecha es que él, si hay que compararlo con alguien, es más bien parecido a Ricardo Lagos. Piñera quiere un lugar en la historia y su discurso del 21 de mayo no es sólo parecido al del 2004 en estructura y metas. También está lleno de detalles con los que pretende auto insertarse en la historia. Saluda a los antiguos presidentes; cita a los que fueron presidentes en los terremotos de 1906, 1930, 1960, parece que estuviera describiendo un estado de catástrofe, pero en el fondo está diciendo: miren yo también estoy ahí y formo parte de esa lista”.
-¿Coincide con quienes aseguran que la DC nunca va a saltar el charco para acercarse más a la centro derecha?
“Los orígenes de la DC son profundamente anti derechistas es parte de su ADN. Como los partidos no son personas uno lo puede llamar complejo o ADN. Lo que es seguro es que la DC nació de una rebelión contra la derecha y contra lo que ha representado históricamente en este país: la exclusión social, los privilegios, la aristocracia; este es el partido que venía a representar a las clases medias, más bien pobres ni siquiera a las medias ricas. Así que coincido en que no va haber salto pero tengo que recalcar que ese salto nunca fue posible”.
-Hernán Larraín dice que los senadores de la Concertación se están atrincherando para hacer oposición desde ahí…
“No, no, no…para nada. Mira, el Senado es una cámara de negociación. Para llegar con un proyecto al Senado tú tienes que saber que te van a disparar por los diarios un buen rato... te van a decir que no y después van a negociar. Además, esto no se toma en cuenta, pero a pesar de que está derrotada, deprimida, desordenada, de que sus partidos están en plenas elecciones internas, la Concertación tiene hoy el orden en el Parlamento que nunca tuvo en los últimos 20 años y tiene al mago de los negociadores a cargo que es el “chico” Zaldívar, capaz de sacar un conejo de un sombrero”.
-Sale o no aprobada la ley para financiar al reconstrucción…
“Sí, la ley va a salir al final; no como quiere el gobierno, eso sí que no; no se la van a hacer fácil…no faltaba más…”
| “Los orígenes de la DC son profundamente anti derechistas es parte de su ADN". |

