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Nueva visión de Valparaíso
Jornada universitaria ofrece información fresca sobre un pasado no muy lejano que es necesario tener presente, pues hay allí aportes valiosos para acometer los desafíos que nos presenta el futuro y para conocernos mejor.

JULIO HURTADO

reportajes@mercuriovalpo.cl

 

Valparaíso, desarrollo urbano a través de los siglos XIX y XX" es un trabajo académico que nos da una nueva visión a través de nueve estudios que recrean el apasionante pasado de la ciudad.

Esta incursión en el pasado en busca de nueva información está contenida en un trabajo coordinado por el académico de la Universidad Católica de Valparaíso Baldomero Estrada, recientemente presentado en un libro de RIL Editores.

La obra es resultado de una nueva etapa de las Jornadas Históricas de Valparaíso, realizadas en la Pontificia Universidad Católica de esta ciudad. Se ofrece en ella un recorrido amplio desde lo social a lo económico, incluyendo además un retrato de un mítico marino.

Estrada, en la presentación de la obra señala el interés por "percibir las distintas miradas que tiene Valparaíso, en su extraordinaria riqueza a fin de estimular su estudio y contribuir a entregar mayores y mejores argumentos que fortalezcan su condición patrimonial". Inicialmente el académico Sergio Flores Farías, de la Universidad de Valparaíso, postula que "la ciudad es un hecho histórico, es un documento, un depósito donde el acontecer humano va dejando su huella indeleble siempre presente".

Junto a la ciudad moderna que en 1856 tenía 52 mil habitantes y a fines del XIX llega a 100 mil, el autor nos presenta una realidad social: "En las quebradas y barrancos de Valparaíso levantaron sus viviendas las clases desposeídas, en un ambiente tétrico y sin destino. Se produce una realidad distinta a lo conocido: la hostilidad y la lucha por las reivindicaciones sociales".

 

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El vapor "Meteoro", construido en la maestranza viñamarina de Lever, Murphy y Cia.

 

 

EL ROSTRO EXTRANJERO

 

El puerto, más que cualquiera ciudad de Chile adquiere entrado el siglo XIX un rostro extranjero, multicultural. Presencia importante marcan los alemanes, como se consigna en el trabajo de la académica Elisabeth Von Loe de la Universidad de Playa Ancha.

La creación de una comunidad está marcada por la necesidad germana, casi genética, de un ordenamiento: "a la mitad de la década de los cincuenta surge la idea de constituirse formalmente como comunidad". No fue fácil. Uno de los desencuentros fue por la constitución de una iglesia luterana. La discusión religiosa se abrió además en torno a la creación de una escuela alemana. ¿Se debía enseñar religión?

Remata su trabajo con una información interesante: -"A fines del siglo XIX y comienzos del XX, el nuevo estado alemán, fundado en 1871 bajo el cetro de los Hohenzollern, debido a su inherente afán de imperialismo, se atribuyó el derecho de intervenir en los asuntos de las agrupaciones de emigrantes alemanes en ultramar, facultad que estos lamentablemente acataron sumisamente en muchos ámbitos".

 

LA MAGIA DEL BARRIO

Una visión de barrio, "patria chica" está presente a través del trabajo del académico de la Universidad de Valparaíso Antonio Pedrals, ponencia presentada por Beate Pedrals Schenck, profesora de la Universidad Santa María.

Se marca allí de un área urbana que el autor denomina el Pentágono, "un fragmento del Almendral que, no obstante su breve superficie, se las ha arreglado, a lo largo de décadas, para contar, callada y autónomamente, con todo lo que usualmente se necesita en la vida".

Muestra Pedrals la presencia de "tiendas, bancos, almacenes, talleres, iglesia, hospital, universidad, acceso a áreas verdes y a productos alimenticios, etc, allí no parece faltar nada".

Y consigna límites y fisonomía: "Si se mira en plano de la ciudad, se advierte que el Pentágono tiene una forma defensiva, protectiva como si fuera un escudo...Por el norte el Pentágono deslinda con la avenida Errázuriz, que recuerda a dos ex Presidentes de la República. El vértice sur está constituido por dos calles: una de ellas Victoria, memora éxitos bélicos; la otra, recuerda la generosidad civil y la bondad de una mujer bella y singular que dedicó su vida a la filantropía: Juana Ross. Si se agrega que el deslinde oeste corre por la avenida Argentina, y el este por calle Guillermo Rawson, nombre de un médico argentino, queda presentado el espacio al que se refiere este texto".

Y en el barrio se da la convivencia ideal: "Al margen de los problemas y beligerancias que, durante el pasado siglo, existieron en diversos lugares del globo, y que no fueron pocos, aquí han convivido, pacífica y ejemplarmente, chilenos, españoles, italianos, alemanes, judíos, franceses, ingleses, yugoeslavos, sirios, libaneses, etc.."

Luis Gómez Carreño, el hombre del momento en el pavoroso terremoto de agosto de 1906. Su recuerdo se mantiene hasta hoy. Pero Gómez Carreño, el marino, tiene una trayectoria mucho mas amplia que su severa acción para evitar el caos y el saqueo tras el sismo e incendios del puerto. El periodista de El Mercurio Alfredo Larreta nos entrega una visión amplia de su personalidad. Ingresó a la Armada como aspirante, iniciando una esforzada carrera. Importante tarea le cupo como comandante de la "Baquedano", buque escuela que entre 1903 y 1905 realizó un crucero de instrucción global. Luego cumplió diversas comisiones en el exterior como responsable de la modernización de flota.

Tuvo a su cargo la conducción a Chile, desde Gran Bretaña, del acorazado "Almirante Latorre" en 1921. Muestra su fuerte y decidida personalidad tras cruzar el Canal de Panamá:

-"Antes de salir al Pacífico, las autoridades del canal notificaron al almirante que exigían las cancelación (del peaje) en dinero efectivo, rechazando el pago con cheque en dólares por el Gobierno de Chile y refrendado por el almirante, y no autorizando el zarpe mientras no se cancelaran los derechos en la forma exigida. Después de tensas negociaciones, sin resultado, el almirante Gómez Carreño comunicó a las autoridades del canal el siguiente mensaje: O reciben mi cheque y me dejan zapar, o los cañones del Latorre volarán sus oficinas. Y al mismo tiempo ordenó zafarrancho de combate y una de las torres de cañones de 14 pulgadas ronzó para apuntar a los cercanos edificios de la administración. Ante esta decidida demostración de fuerza, las autoridades decidieron aceptar el cheque y autorizaron el zarpe".

Actuaciones decididas en defensa de la soberanía nacional tuvo Gómez Carreño en los años 20 del siglo pasado durante el complejo proceso de arbitraje de Tacna y Arica, denunciando intervención de Estados Unidos. Falleció tras un accidente automovilístico en El Salto el 1 de enero de 1930. El periodista Larreta revela un desconocido homenaje para el marino escrito el 6 de enero de 1930 por Salvador Allende:

"Tu eterno valor, jamás escaso,

te rodeó de prestigio verdadero

y si un día pecaste por severo,

aquella fue tu mayor gloria acaso"

 

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El acorazado "Almirante Latorre" a su paso por el Canal de Panamá al mando de Gómez Carreño.

 

REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

 

Un trabajo de Baldomero Estrada da cuenta como la "revolución industrial" ancló en Valparaíso en el siglo XIX gracias a la inmigración europea: "Es notable la concentración que muestra Valparaíso, a fines del siglo XIX, de establecimientos metalmecánicos en relación al resto del país, superando ampliamente en calidad a los de Santiago. Del mismo modo llama la atención el predominio que muestran los extranjeros".

Destaca como ejemplo sobresaliente a Lever, Murphy y Cia. .y presenta un cuadro con los 22 establecimientos metalmecánicos de Valparaíso en 1879. Estas industrias se ven favorecidas por demandas marítimas, ferroviarias y mineras de todo el país e incluso del exterior. Sin embargo, afrontan el problema de la carencia de personal capacitado y un empresario critica.

Concluye el académico indicando que las características económicas del país no poseían las condiciones para un mayor desarrollo autónomo de la industria "que siempre estuvo atada a las posibilidades del desarrollo minero y del apoyo gubernamental".

Por su parte, en un análisis sobre Viña del Mar como proyección urbana e industrial de Valparaíso, Pía Martínez Villavicencio, de UCV, entrega se revela su crecimiento fabril desde tres empresas en el periodo 187-80 a 135 en el lapso 1951-60. Ocupaban estas industrias gran cantidad de trabajadores.

Concluye indicando que existe una estrecha relación entre el desarrollo industrial y la afluencia de población y nos presenta el cambio de Viña del Mar a fines de la década de 1920 con un estancamiento fabril para "otorgarle la personalidad turística que la caracteriza hoy".

También en las mencionadas jornadas el periodista Fernando Rivas Inostroza abordó con acierto el tema "La bohemia como expresión de la sociabilidad porteña", en tanto que Rolando Varela Villarreal, de la UCV formula una "Propuesta metodológica sobre el concepto de barrio: el Cerro Monjas a fines del siglo XX".

Son nueve trabajos que saliendo puertas afuera de la academia se consolidan en un libro, aporte para la construcción del futuro, pues la evocación del pasado es un ejercicio importante y necesario para incursionar en el mañana, para conocernos mejor y mirar en perspectiva fortalezas y debilidades.

 

 

LA SALUD

La salud es un tema omnipresente en la vida humana y, por cierto, en la historia de Valparaíso.

Virginia Iommi Echeverría, de la UCV, focaliza el tema en la amenaza de una epidemia de viruela en 1921 a través de la cobertura del desaparecido diario La Unión.

Se revelan los encuentros y desencuentros que acompañan hasta hoy al tema. Toca también las supersticiones y temores ante la única fórmula valedera contra el terrible mal que ya había azotado al puerto en 1905: la vacuna.

Como siempre, faltan los medios: para vacunar a más de 200 mil habitantes de Valparaíso hay seis vacunadores, dos de los cuales tienen comisiones especiales. Para las desinfecciones la situación es peor: hay sólo cinco funcionarios para toda la ciudad.

Hay fallas de diagnóstico pues son hospitalizados en el lazareto de Playa Ancha quienes están sanos y allí se contagian con quienes efectivamente tienen el mal.

En tanto en Quillota en doctor Eduardo Hine, de Liverpool, estaba dispuesto a "arriesgar su reputación ante el público" con un remedio mágico contra el mal, crema tártara disuelta en agua que se debe beber a intervalos. La historia de la medicina no consigna los resultados de esta fórmula maravillosa.

 

 

 

 

 

04/08/2010 - 14:14:02
jusomu18@yahoo.com
que hermoso relato,sobre la historia de valparaiso,ojala sean mas,para los que no sabemos nada,de lo que hicieron esos hombres,por valparaiso y por chile. juan.
Firma: juan soto.-
28/07/2010 - 11:30:29
margonzoliv@yahoo.fr
Excelente relato muy util para los jovenes que no conosen a veces parte de la historia de Valparaiso y de chile y de esos grandes hombres que hicieron de Chile un gran pais Felicitaciones!
Firma: marina gonzalez olivari.-
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