Fernando Olmedo Jiménez Subdirector Escuela de Salud UVM Jefe de Carrera de Enfermería

Ad portas del Bicentenario, resulta interesante detenernos un instante y analizar los momentos en que vivimos. La vida moderna que abre tantas oportunidades para muchos y a la vez tanta exclusión para otros.
Resulta evidente la profunda transformación de nuestra sociedad en distintos ámbitos de la vida: en lo económico, político, cultural y social. Entre estos, también, nuestro ritmo de vida y la salud.
Para nadie es desconocido el proceso de transformación social en esta era del conocimiento y la globalización que hemos ido experimentando a partir de las mejores condiciones de vida, la apertura de Chile al exterior y el impacto de las tecnologías y la informática en el mundo de hoy.
La mujer se incorpora en plenitud al trabajo y busca progresivamente mejores oportunidades para su pleno desarrollo. La composición de la familia cambia, pasando de un modelo extendido a uno nuclear y muchas veces mono parental. Se posterga la maternidad, los niños pasan cada vez más tiempo en el colegio y los adultos mayores se transforman en un grupo etario emergente que vive hoy mejores condiciones de salud, prolongando su esperanza de vida. Con ello, también, se hacen evidentes las falencias en el sector público de salud, especialmente municipal, para hacer frente a las necesidades crecientes de este grupo social que requiere y demanda atenciones más costosas y específicas asociadas a sus características propias y al progresivo deterioro del envejecimiento.
La geriatría nace como una especialidad cada vez más necesaria, pero carente, ya que no está al alcance de todos, menos en la atención primaria de salud, ya sea por la falta de especialistas en el área como por lo costos involucrados en su incorporación.
Sería necesario, entonces, proyectar en los desafíos de la salud pública de los próximos años un modelo de atención que además de integral y familiar, tenga un carácter humano y resolutivo, capaz de ofrecer mejores servicios, incorporando nuevas tecnologías, más apoyo para las familias, especialmente aquellas que viven el drama de contar entre sus integrantes a algún adulto mayor en estado de postración; que en honor a la verdad, hoy se encuentran en tierra de nadie, ya que la atención primaria de salud municipal no cuenta con los recursos suficientes como para prestar una atención digna y de calidad a estas personas y sus familias.
Los desafíos en cuanto a desarrollar una atención primaria de buen nivel con recursos humanos y materiales adecuados para enfrentar los desafíos del mundo de hoy, siguen siendo un tema pendiente y, no obstante los avances, se requiere un apoyo mas decidido a la gestión municipal que de cuenta no sólo de la brecha de recursos financieros, sino que también incorpore la óptima administración de los mismos, con más participación comunitaria, mayores niveles de descentralización y, lo fundamental, con mejor trato para los usuarios.
Respecto de mi mensaje previo, donde descalifico la gestión del Sr. Olmedo y pongo en duda su probidad, le solicito no publicarlo.
En un momento de desquicio formulé opiniones que no tienen fundamento.
Gracias.
Firma: autor de descalificación.-
