Puerto diversifica su oferta
FERNANDA GARCÍA.
mfgarcia@mercuriovalpo.cl
La postal
de Valparaíso no es la misma de hace cinco años. Una suerte de efecto contagioso transformó los cerros, diversificando la oferta de la entretención y el turismo que ya no se reduce a los cerros Alegre y Concepción, enclaves pioneros del emprendimiento. El mapa se diversificó a tal escala que toma tiempo explorar esta nueva empinada ruta urbana que se abre camino intermitente entre los 42 cerros porteños.
Alejándose de a poco de la condición de incipiente, este proceso se expande desde la gastronomía y la industria hotelera hasta el arte de las galerías, centros culturales y la artesanales, sin omitir la actividad musical que se instala con una propuesta bastante novedosa e intercala el carrete y el espectáculo nocturno con nombres de canta autores emergentes que marcan tendencias; no obstante, se circunscriben todavía al plan de Valparaíso, porque aún existe resistencia, cerro arriba, de abrir espacio a centros de diversión de esta naturaleza.
RASGOS COMUNES
No menor, son las rangos comunes que caracterizan esta apuesta donde claramente se establece el impulso dado por profesionales; jóvenes, en su mayoría, motivados ante todo por la fe a estos sectores, donde sienten que el emprendimiento rinde frutos con constancia y creatividad. Eso sí, sin perder el norte de una identidad dada por una ciudad que claramente sale de los cánones tradicionales, bien sea por su topografía de recovecos, su historia y algunas excepcionalidades indescifrables que se observan en situaciones puntuales tales como el que, Valparaíso es hasta el momento la única ciudad (si alguien sabe de otra que lo diga) en que una cadena de comida rápida, cuya mascota es Ronald McDonald, tuvo que retirar su franquicia porque no "prendió".
También es común que la mayoría de los nuevos negocios se han instalado con recursos propios, lo que no deja de ser extraño, atendiendo a que, según Milos Miskovic, jefe del Departamento de Desarrollo Turístico de la municipalidad de Valparaíso, los apoyos y lineamientos están. La estrategia también. "Valparaíso hoy tiene un rumbo turístico y el plan estratégico permite y genera las facilidades de inter relación de los organismos públicos y privados, en pro de una mejor calidad de vida y oportunidades para los porteños". Destaca que desde Corfo, Sercotec, PRDUV, la Agencia Regional de Desarrollo Productivo, la Cámara Regional de Comercio, Consetur, la Cámara de Comercio de Turismo de Valparaíso, Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, CNCA, DuocUC, SERNATUR, ProChile, se establecieron vínculos en pro de posicionar aún más acciones concretas para el desarrollo de la actividad turística.
Buena noticia para quienes vienen atrás y se están contagiando con esta apuesta claramente instalada en los Cerros Bellavista y Florida, sustentada a partir de la Casa Museo de Pablo Neruda. "Principalmente hay un importante desarrollo en torno a lo que nuestro plan estratégico de turismo, Plan Rumbo reconoce con el nombre del Área del Arte y Poesía", observa Miskovic en referencia justamente a estos sectores, desde La Sebastiana hasta el Museo Cielo Abierto.
![]() |
| Marcela Reinoso de "Arte en ruta". |
AUGE DE LA ARTESANÍA
Si el recorrido se emprende por la Avenida Alemania para descender hacia la casa del poeta, pasando el Museo, el primer hallazgo es Puerto Natura, hotel patrimonial boutique y Spa que parte en la calle Héctor Calvo a la altura del 850. Más que alojamiento es un centro de relajación que ofrece masajes, sauna, reiki y baños de vapor. Son seis habitaciones con una sala común con música, libros y un pequeño parque para el descanso de los pasajeros.
Casi a la misma altura, pero en el cerro de enfrente, Florida; a poco más de un año de haberse inaugurado el restaurante Oda Pacífico, en Cóndor 35, se ha transformado en referente por su carta que en platos de fondo, con marcado acento marítimo, supera las 20 variedades, entradas hay más de 10, que es la cantidad de postres; a lo que se suman los piqueos marinos: mariscos con su salsa, ceviches de pescado, tiraditos del Pacífico y piqueo del campo. Súmele una nutrida oferta de vinos y licores, amén de una panorámica que invita a quedarse más de la cuenta.
De vuelta a Héctor Calvo, cerro abajo, se empieza a expresar esta vitalidad. Arte en Ruta se llama el local de Marcela Reinoso, que exhala un delicioso aroma a romero de Castilla. La presencia del frondoso árbol desde 1976 da cuenta de su autenticidad, nada de inciensos, lo que también se refleja en un huerto orgánico con compostaje hecho por Marcela, bibliotecóloga de profesión y artesana en telar por oficio. Su proyecto de artesanía no contaminante es independiente y lo ha sostenido durante 20 meses, aunque espera que con la llegada del buen tiempo, sea mejor.
Más abajo, a la altura del 389 está el Hotel Ronbinson Crusoe Inn, cuya fachada respeta el estilo porteño, con cubiertas de calamina que albergan un interior de lujo y cuidada decoración. Sin duda, un lugar para bolsillos exigentes; no obstante, al lado está el Hostal El Caracol, pequeño pero también acogedor y bien ubicado.
Más abajo está la galería Arte Espacio, de Patricia Ibarra y su pareja el artista plástico y profesor de Historia, Ariel Riveros, quienes abrieron este espacio a los artistas que no tienen acceso a las galerías convencionales. Patricia, profesora de inglés, subraya que el Cerro Bellavista se potenció con la instalación del restaurante el Gato Tuerto.
Otra tienda de artesanías naturales es Pichikuy Romano, un emprendimiento de varios jóvenes entre ellos Paz Faúndez, trabajadora social y artesana oriunda del Cerro Mariposa, que optó por instalarse en el Bellavista porque en el suyo, "no pasa nada".
Aunque el movimiento del sector es cada vez mayor, algunos locatarios admiten que el cierre de los ascensores, Florida y Espíritu Santo, ha afectado a lo que Milos Miskovic no es indiferente. "Los ascensores son un medio de transporte vital que mantienen vivo el espíritu, y que son un producto turístico de valor mundial. Como país hemos sido capaces de ejecutar grandes obras y no podemos seguir pensando en este Bicentenario y en el desarrollo de Chile a través del turismo si no rescatamos y agregamos el valor real que para la humanidad tienen", argumenta en medio de las intentonas del municipio por recuperarlos.
Caminado más abajo pero ahora por la calle Oriente a la altura del 253, está el Centro Cultural Maha Karina que realiza periódicamente talleres de diversas materias relacionadas con la curación holística y el crecimiento personal.
![]() |
| "Amaya", restaurante de cocina peruana. |
La calle Oriente topa al final con Rudolph, donde la gastronomía otra vez marca presencia a la altura del 112 (casa 3) con "Amaya", restaurante peruano que en diciembre del 2008 abrieron Soledad Oviedo y Ursula Franco. Ursula es peruana y reside en Chile hace más de 20 años. Vino a estudiar Administración Hotelera y llegó a Valparaíso el 2004 a hacerse cargo de la cocina del "Caruso". "Así surgió la idea de abrir un restaurante de comida peruana. Conocimos el lugar y nos encantó, sabíamos que era dificil pero apostamos a que la gente se enamoraría de este rincón escondido". Y no sólo la ubicación es para encantarse gracias a una linda terraza con vista privilegiada; tomarse en "Amaya" un pisco sour es prácticamente un ritual. "Nuestra carta es acotada, pero representativa de la comida peruana", dice Ursula. El horario es de viernes a domingo, pero abren en la semana para grupos.
De repente, entre vericuetos y escalinatas se llega a la calle Ferrari, donde en el pasaje Santa Lucía, está el Hostal Bellavista, que emprendieron Janzon y Verónica. Cada una de las habitaciones lleva el nombre de los pintores de los murales del Museo a Cielo Abierto y la decoración está hecha por ellos mismos con muebles y maderas recicladas. Son de factura tan atractiva que finalmente, a pocos metros, también en Ferrari abrieron una fábrica de muebles con sello propio y nombre repetido: Bellavista. Más abajo está la galería de arte Gato Ferrari, al 103-A, donde Jessica González, con técnicas novedosas ha abierto espacios para los jóvenes interesados en el arte.
POLANCO DESPIERTA
También con acento en las artesanías el Cerro Polanco marca tendencias que ya están entusiasmando a los vecinos. Precursora es Paula Escudero Welsch, artista plástica con especialidad en pintura de la Escuela de Bellas Artes de Valparaíso y estudios libres en la BB.AA. de Viña del Mar. Se especializó en vitrofusión y mosaico. Ella creó "Taller Polanco" que está en la calle Simpson 171, justo a la entrada del ascensor. "Este cerro es un punto importante de desarrollo cultural, todavía conviven en este sector el representante más fiel del habitante porteño, con el turista nacional y extranjero, que recorre el Ascensor Polanco, atractivo indiscutido". Enfatiza que la particularidad del taller es que todo es realizado a mano y por artistas y diseñadores porteños.
![]() |
| Taller Polanco. |
En la misma línea, hasta trabajan juntas, está Ana María Zárraga, gestora de "Espacio Fábrica" ubicado en la calle Porter 39, en el mismo cerro. "Este lugar, undergroud , promueve y realiza producciones musicales, danza aérea y teatro. Consta de una sala de exposición equipada con una pequeña biblioteca y algunos instrumentos musicales para su uso, con un pequeño café y una oficina donde también se articula la gestión del Centro Cultural Planeta Polanco, fundado el año 2000".
Se eligió este lugar por su valor patrimonial, la belleza de sus escalas, que a menudo forman anfiteatros naturales dispuestos para la reunión, por la diversidad cultural existente entre los residentes, sus historias y por su cercanía con el Muelle Barón. Ana María llegó a Valparaíso en 1991 a estudiar y se quedó al conocer a Eduardo Barría; su pareja, pintor y músico.
MANCHA DE ACEITE
Para Jorge Rosenthal, del programa de industrias creativas, este proceso pausado en los cerros de Valparaíso, representa lo que se llama "la gota de aceite", metáfora a la expansión de diversos polos de desarrollo.
En lo otro que Rosenthal aconseja poner atención es en el circuito de música que está de vuelta en la noche. "Hay una nueva agrupación independiente que aglutina nombres como Pascuala Ilabaca, Chinoy, Mauricio Redolés". Jorge hace referencia a lugares como El Abasto (Avenida Elías 126, esquina Cumming) o La Cantera (Cochrane 88, Barrio Puerto) donde la especialidad es vincular música con carrete. "Ya lo hacían el Huevo y la Piedra Feliz en su oferta y eso empieza a extenderse".
ARTILLERÍA GASTRONÓMICA
Al carácter artesanal del Cerro Artillería se sumó el de la gastronomía con la aparición de "Artillería 167", de Juan Pablo Guzmán, arquitecto que llegó a Valparaíso a restaurar una casona y olfateó una buena oportunidad de negocio en el sector. Finalmente Guzmán se "aporteñó" sumándose a la ruta, no sólo culinaria sino también artística de corte nocturno. El proyecto incluye un hotel Boutique próximo junto a un bar con una impronta propia que ya anticipa una revolución en el lugar.
Más antiguo es el restaurante que ocupa la famosa casa de "los cuatro vientos", también antigua y que ha conquistado el paladar de los extranjeros. Su nombre mapuche "Calfulafquen" -"Mar Azul"-, tiene una amplia variedad de platos marinos, algunos acompañados con salsa merken que pone el acento étnico.
Se necesitaría otro capítulo para continuar este circuito que da cuenta que Valparaíso está cambiando. Para quienes no se han sumado a este proceso, les queda como misión explorar estos espacios que están dando qué hablar.
< !-- AddThis Button BEGIN -- >
< div class="addthis_toolbox addthis_default_style" >< a class="addthis_button_twitter" >< /a > < a class="addthis_button_facebook" >< /a > < a class="addthis_button_email" >< /a > < a class="addthis_button_favorites" >< /a > < a class="addthis_button_print" >< /a >< /div >
< p >
< script type="text/javascript" src="http://s7.addthis.com/js/250/addthis_widget.js?" >< /script >
< /p >
< !-- AddThis Button END -- >
Firma: Julia.-
Jaime
Firma: Jaime LLambias.-



