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15/11/2010

Rodrigo Burgos y el mosaico

"Tengo necesidad de embellecer la ciudad"
Es autor de varias plazas en Valparaíso que ahora brillan con espejos y baldosas. Su máxima es recuperar espacios públicos como reivindicación ciudadana.

 

FERNANDA GARCÍA

mfgarcia@mercuriovalpo.cl

Imagen
Rodrigo en plena creación.

 

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eva 10 años dedicado al mosaico, de los cuales 8, Rodrigo Burgos (34) lo ha practicado en Valparaíso en donde ya en varios rincones ha estampado su impronta a través de su arte que hoy se despliega gracias a las huestes de niños, jóvenes, adultos y, hasta tercera edad, que lo acompañan en este desafío de colorear la ciudad con trocitos de espejos y baldosas que dan brillo a los espacios públicos.

Nativo de Santiago, Rodrigo es autodidacta y eligió el mosaico porque a través de él establece "una conexión con los pensamientos, con la sangre la materialidad, con el fluido", dice. Lo que más lo motivó fue intervenir lugares abiertos sin temor a que se destruya lo que hace, gracias a que esta es una especialidad que tiene resistencia. "A la vez, es una técnica que une a las personas", dice en referencia a la cantidad de gente que lo ha ayudado en armar en Valparaíso las plazas Los Sueños y El Descanso, esta última instalada en el concurso "Un jardín para Valparaíso" y que reunió a más 700 personas en su realización. Y esta acción tiene un significado especial para Rodrigo, ya que él la plantea como una suerte de obra-protesta en contra de la destrucción de la que estaba ahí inicialmente, en un sector del Cerro Cárcel, y que fue arrancada de raíz, literalmente porque hasta los árboles desaparecieron. "Es un homicidio al alma, las plazas públicas es lo único que nos queda para reunirnos, en especial en Valparaíso en donde no tenemos muchas áreas verdes", reclama.

En Santiago, en la Plaza Brasil también está su firma, y más allá también en Suecia y Francia. Ahora está en Coyhaique haciendo una jardinera asiento, bien lúdica, no con formas complicadas porque el tiempo no lo permite. Y es que, tampoco tiene el privilegio como muchos quisieran, de vivir del arte, por eso la sociedad con su hermano Waldo, con quien es dueño del Bar Pajarito, le ha ayudado a sostenerse en esta actividad.

 

CONTRIBUCIÓN

-¿Tu apuesta es contribuir con tu arte al respeto a los espacios públicos?

"Claramente, lo hago por eso. La gente tiene que apropiarse de sus espacios, vivirlos, compartir su energía, su vida, su momento para los demás. El círculo para mi es virtuoso porque uno entrega la educación enseñándoles la técnica, a la vez la gente aprende y deja su aprendizaje en una obra de arte. Aunque sea un niño de tres años que nunca ha hecho mosaico, con la guía y la materialidad, deja ahí su huella indeleble".

-¿Tienes algún referente con esto de la intervención del espacio público; quizás Gaudí?

"No. Para nada, es como que un pintor sea lo mismo que otro. Yo tengo necesidad de embellecer la ciudad, de no vivir en un mundo tan oscuro como el que nos están planteando. La gente que trabaja conmigo, participa porque cree que la vida puede ser diferente, llenarla de colores y de generar belleza en el entorno".

-¿Con quién trabajas. Quiénes te acompañan?

"He trabajado con niños hasta de tres años, jóvenes, adultos, muchos vuelven porque sienten que están haciendo algo importante. Hasta mayores de 60 años han participado aunque ellos son los menos. Niños sobre todo, que realmente creen que es importante lo que hacen y dejan ahí su energía".

-¿Saben de mosaico?

"Casi nadie, aquí aprenden".

-¿Cómo financias las obras, lo haces postulando a proyectos?

"El Paseo de los Sueños fue financiada, pero finalmente el financiamiento no es total y sólo te dan un aporte. El financiamiento lo pone la gente con su mano de obra. La Plaza del Descanso fue completamente financiada por mi".

-¿Cómo lo haces?

"Yo, con mi hermano, somos los dueños del Bar Pajarito".

EN CONCURSO

-¿Qué expectativas tienes con el concurso "Un jardín para Valparaíso"? ¿Cómo crees que te va a ir?

"Espero ganar para recuperar la platita que invertí. Además, no creo que haya una experiencia así en Valparaíso. No sé si antes ha habido tanta gente que haya participado en realizar una obra de arte tan grande. Fue un verdadero desafío".

-¿Cuánto invertiste?

"Hummm...Por ahí anda…"

-¿La vida nocturna es otra faceta tuya?

 

"Es que yo necesito vivir de alguna forma, del arte no se vive. Se vive porque se siente, se disfruta pero si fuera por dinero, estaría debajo de un puente".

-¿Qué significado le das al trabajo logrado en la Plaza el Descanso que ya está siendo reconocida en el concurso de jardines?

"Mira justamente fue hecha en reacción a toda esa destrucción que nos están proponiendo. Es inconcebible lo que hicieron, porque rompieron la plaza que estaba antes; reconozco que no estaba en buenas condiciones pero podría haberse recuperado; lo que más me afectó es que sacaron hasta los árboles".

-¿Entonces es una intervención protesta?

"Yo vivo en el sector y para mi es una agresión y había que reaccionar, por eso nos juntamos más de 700 personas a expresar que lo que queremos es amor, nosotros damos amor con este trabajo. Estamos vivos no nos queremos morir, porque llegar a un lugar así, abandonado mata el alma".

-¿Te consideras anti sistema?

"No, para mi todo lo que está pasando tiene que ver con la súper industria, la súper empresa, con la mega industrialización. Lo que vemos aquí no es nada nuevo. Los gobiernos en general ni siquiera reconocen su propia etnia y eso es re malo".

 

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